En un entorno económico global cada vez más incierto, las políticas comerciales y financieras de países clave tienen un impacto directo y significativo en las economías emergentes. México, como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, enfrenta importantes retos derivados de las decisiones adoptadas por la administración Trump, que han afectado diversos indicadores macroeconómicos y, en consecuencia, la salud financiera de sus empresas, especialmente las pequeñas y medianas. Este análisis aborda los principales efectos de dicha coyuntura y propone estrategias financieras para mitigar su impacto en el sector empresarial mexicano.